Escenario en el invsco
Escenario en el Invesco

Durante la semana pasada  los demócratas celebraron la convención en la que su candidato acepta oficialmente la nominación. En términos prácticos Barak Obama ya no tiene el “presunto” en su estatus como candidato. Obama aceptó la nominación ante 80000 personas en un espectacular escenario con columnas que podrían recordar el jardín de la Casa Blanca o a un antiguo templo griego. Los republicanos, siguendo con su línea de ataque que presenta Obama como celebridad y  falso mesías llamaron el escenario, construido en el estadio Invesco, el “templo de  O-bama” en el monte “O-limpo”.

En parte me identifico con los críticos. Algunas veces la Campaña del demócrata  ha ido muy lejos con sus símbolos corriendo el riesgo de hacer parecer presuntuoso al candidato ,  un ejemplo fue su intento de crear su propia versión del escudo presidencial durante una reunión con gobernadores, ante la lluvia de críticas, el escudo desapareció rápidamente de las presentaciones públicas.  El escenario del Invesco podría leerse cómo un símbolo que refleja un poco de arrogancia.

Sin embargo hay una parte del simbolismo de las susodichas columnas con el que me identifico.  Durante la convención demócrata se celebraron 45 años del histórico discurso de Martin Luther King jr.  que marco la cúspide del movimento por los derechos civiles. King habló el discurso  de su sueño de ver  de una un mundo el que los blancos y negros pueden sentarse juntos en la misma mesa, este discurso fue pronunciado frente a las escalinatas del monumento a Lincoln. Si se miran con atención las columnas del Invesco recuerdan mucho más al monumento a Lincoln que a la casa blanca.  Las comparaciones entre Obama y Luther King son bastante lógicas. Por primera vez en la historia un candidato de raza negra tiene una posibilidad real de ser el presidente de EU,  cuando Luther King pronunció su discurso esa posibilidad no hubera pasado por la mente de nadie.

Aunque Obama sabe que por razones estratégicas no puede centrar su campaña en el tema de la igualdad racial, el escenario del invesco fue un guiño, si bien no demasiado sutil y en todo caso un poco pretencioso,  para todos aquellos que recuerdan lo que Luther King Jr. empezó hace 45 años en Washington.

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