Un mes para las elecciones generales
Un mes para las elecciones generales

A un mes de las elecciones todos los indicadores sugieren una victoria para Barack Obama.  Las tres grandes firmas conduciendo encuestas diarias le dan 7 puntos de ventaja al demócrata. Desde 1960 el único candidato que ha ganado la presidencia tras estar tan atrás en las encuestas faltando un mes es Ronald Reagan, para un republicano ferviente eso es más o menos como decir que el único que ha sido capaz de levantarse de su tumba es Jesucristo.

Como están las cosas, después del cuatro de Noviembre los analistas escribirán que la crisis del sistema económico, además de fulminar una serie de corporaciones gigantes, terminó con las esperanzas de McCain. Apropiadamente, una columna del Wall Street Journal explica cómo fue precisamente Wall Street que terminó con la racha de suerte de un  candidato por quien hace un año nadie hubiera pensado que pudiera llegar tan lejos.

Pero más alla de las encuestas nacionales, la verdadera pelea en las elecciones presidenciales tiene lugar estado por estado. Los candidatos preparan su estrategia tratando de ganar el máximo número posible de estados e invierten más recursos en aquellos en los que creen que el triunfo está a la mano. Por ejemplo, después de la selección de la gobernadora de Alaska como candidata vicepresidencial, la campaña de Obama dio el estado por perdido y  retiró la mayor parte de su personal. La semana pasada la campaña de McCain reconoció que se retiraba de Michigan, una señal de que los republicanos están a la defensiva y necesitan recursos para tratar de conservar otros territorios tradicionalmente republicanos en los que Obama tiene ventaja.  En la última  semana tres estados que son considerados como el eje de la victoria Ohio (le dio la victoria a Bush en el 2004) Florida (le dio a Bush su polémica victoria del 2000) y Pensilvania, han pasado de mostrar una ventaja para  McCain a mostrar a Obama por delante. Nadie ha ganado la presidencia sin obtener al menos dos de estos tres estados.

El contrataque ya empezó,  Sarah Palin trata de revivir la acusación (ya usada con poco éxito por Hilary Clinton durante las primarias) de que Obama es culpable de terrorismo porque conoce a un radical que potestó violentamente contra la guerra de Vietnam en los sesentas. El giro estratégico es claro: a pesar de que las acusaciones carezcan de fundamento,  si los medios hablan de los ataques polémicos y no de la economía los republicanos se apuntan un triunfo.

Obama por su parte se defiende con una táctica que le ha funcionado bien antes y que uno de sus asesoras llama “jiu-jitsu político“: intentará usar el ataque en contra de  su adversario, en esta caso, acusando  a su rival de usar calumnias escándalosas como distracción para evitar los hablar de los temas que realmente preocupan al público.

Karl Rove, el estratega de G.W. Bush  demostró que para ganar la presidencia no hay que ser el mejor candidato, es suficiente con destruir la imagen del adversario ante la opinión pública.  El estratega principal de la campaña de McCain, Steve Schmidt, es un alumno aventajado de Rove.  Es seguro decir que lo mejor del espectáculo está todavía por venir.

Nota: Un día después de que subí esta entrada Howard Wolfson, el antiguo jefe de prensa de Hillary Clinton hizo un post en su blog declarando que la carrera presidencial se terminó y que Obama es el ganador. Su argumento es el mismo que el de este post: McCain es una victima de la crisis economica.  El artículo es  irónico porque el momento más dramático de la novelesca compentencia entre Clinton y Obama por la nominación se dio cuando faltando todavía varios meses para las últimas primarias, los comentaristas más influyentes de las cadenas de cable decretaron al unisono que la competencia se había terminado y que Obama era el ganador.  Quizá Wolfson buscó empezar con una reacción en cadena similar en los medios; aunque  su post no generó mucha atención, lo más seguro es que en un mes podrá presumir de ser el primero que anunció la victoria de Obama.

Anuncios