La situación de los principales candidatos perdedores en el bando republicano después de New Hampshire:

Marco Rubio

Rubio, el Senador por la Florida y  quién se perfila(ba?) como  favorito de la clase política republicana para representar al partido, tuvo un desempeño desastroso en New Hampshire. Si Rubio no consigue recuperarse en Carolina del sur se verá en apuros para seguir siendo un candidato viable. Sus recientes problemas pueden ser localizados en un momento específico: durante el último debate televisivo republicano  Chris Christie lo hizo ver como máquina que repite discursos memorizados que en realidad no entiende:

Si Rubio no consigue recuperarse éste  intercambio será registrado en los libros de texto como un gran ejemplo acerca de cómo el destino de un candidato puede depender de un breve instante en un debate televisivo.  El desliz convirtió #roborubio and #marcorobot en tendencias de twitter y ha llevado saboteadores disfrazados de Robot a los últimos eventos del Senador de origen Cubano.

 

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Los gobernadores: Christie, Kasich, Bush

Los tres gobernadores son con frecuencia agrupados en como parte de el ala moderada de los republicanos  en contraste con disidentes de extrema derecha y actuales punteros  Cruz y Trump.

Chris Christie, gobernador de New Jersey puede haber sido el más perjudicado en las primarias. Su estrategia para seguir compitiendo consistió en jugársela por New Hampshire donde invirtió la mayor parte de sus  recursos y organizó gran número de eventos. Su magro margen de dos por ciento del voto muestra que  nunca se pudo conectar con los electores. El canto del cisne para su campaña será su devastador ataque a Marco Rubio durante el último debate. Tras las primarias de New Hampshire Christie regresó a su base de Nueva Jersey y anunció la suspensión de su campaña un día después. En un año sin Trump, quizás Christie habría tenido un chance.

Jhon Kasich, gobernador de Ohio, logró una victoria relativa con su segundo lugar. Su estrategia de posicionarse como el candidato optimista y positivo en una campaña rebosante de negatividad dio resultado y le permitirá seguir en la carrera con la esperanza de obtener suficientes donaciones e interés de los medios como para sobrevivir hasta que grandes estados más favorables como su natal de Ohio entren en juego. Sin embargo Kasich tiene poco dinero e infraestructura de campaña para competir  en las siguientes primarias y probablemente el segundo lugar en New Hampshire  será el clímax de su candidatura.

Otrora el supuesto ungido para ser el tercero en una ilustre dinastía de presidentes, Jeb, el hermano menor de el presidente número 43 debe hoy en día conformarse con un temporal alivio de la creciente presión para suspender su campaña.  Si bien un cuarto lugar no parece un gran logro, lo más importante de esta figuración para el ex-gobernador de la Florida es que superó, por un pequeño margen, a su antiguo protegido y presente competidor  Marco Rubio. El logro de Bush, o más bien, el pobre desempeño de Rubio, obligará a la clase política de su partido a esperar, al menos hasta Carolina del Sur, antes de unificarse alrededor de un candidato. El modesto triunfo de New Hampshire le da a Jeb la oportunidad de seguir usando su argumento de ser la tortuga de la fábula que compite con una liebre descuidada (Trump) a la que al final superará. En esta campaña atípica, una tormenta perfecta que permita el regreso de Bush no puede descartarse. Quizás Rubio no pueda volver a ser visto como un candidato serio y quizás Trump finalmente se autodestruya y quizás la clase política pueda deshacerse de Cruz, a quien detesta. Son muchos “quizás”, pero la posibilidad existe; en ese improbable caso Jeb será el siguiente en la fila. Bush todavía es el candidato con la mejor organización electoral y con más donaciones en el banco.

Ted Cruz

Cruz sigue con el tema de las victorias relativas. Después de la lluvia de críticas que recibió por sus tácticas cuestionables en Iowa, que incluyeron enviar cartas simulando ser documentos oficiales para avergonzar a sus votantes y diseminar el falso rumor de que Ben Carson se retiraba de la campaña, el tercer lugar en New Hampshire para el senador de  Texas parece un desempeño decente. Las primarias se mueven hacia Carolina del sur, un estado con más conservador y religioso que le puede ser favorable. Un título que Cruz con seguridad se llevará en este ciclo, es el de ser el candidato que  mejor domina el juego sucio, tal y como fue demostrado en Iowa.  El lado malvado de Cruz muestra, en oposición a la rabia más visceral de Trump, un alto grado de malicia y cálculo estratégico. Un buen ejemplo es este comercial de ataque en contra de Hillary en el que compara a  Clinton con un capo de la mafia que siempre se puede salir con la suya.

 

La situación del partido republicano con miras a las primarias de Carolina del Sur  parece caótica. Los dos candidatos en punta son disidentes de extrema derecha que desafían al sistema, y ninguno de los candidatos de el establecimiento es todavía lo suficientemente fuerte como para crear consenso  a su alrededor.

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