El desplome de la candidatura absurda de Donald Trump  ha sido anunciado tantas veces  que los analistas ya no quieren correr el riesgo de hacer otro anuncio en falso. Sin embargo, en las últimas semanas  los signos parecen volverse en  contra del billonario en varios frentes. Una serie de noticias negativas lo han mantenido a la defensiva en los medios y un esfuerzo coordinado de los medios y los oficiales republicanos en el estado llevó a su derrota en Wisconsin.

El resultado de Wisconsin garantiza en la práctica que Trump no tendrá la mayoría absoluta de los delegados necesaria para una nominación directa; un argumento similar podría hacerse acerca de Ohio donde John Kasich obtuvo su única y crucial victoria. En las  elecciones primarias los votantes de un partido, más que elegir a el candidato de su preferencia, escogen a un grupo de representantes: los delegados, quienes son asignados  proporcionalmente a el número de votos de acuerdo a reglas que difieren en cada estado. Los delegados deberán votar al candidato que representan en la primera ronda de votos de la convención (aquí hay una explicación más detallada). Si un candidato tiene la mayoría absoluta de los delegados  (1237) obtendrá la nominación automáticamente en la primera votación.

 

2016 Delegate Count Tracker_ 2016 Election - POLITICO09219

 

Como muestra el gráfico, aunque tiene una ventaja significativa,  para alcanzar la mayoría absoluta de 1237 delegados Trump necesitaría obtener  494 de los 867 delegados restantes, es decir alrededor de un  57% de el total disponible. El promedio de votaciones para el magnate hasta ahora ha sido, consistentemente, de un 37% (aunque votos y delegados son diferentes los dos indicadores mantienen una asociación cercana).  Trump tendría que mejorar su desempeño alrededor de veinte puntos porcentuales para obtener una nominación directa, un avance difícil de imaginar. Trump es un candidato con una base ferviente de votantes (cerca al 40% de los republicanos) y con una feroz oposición  en su contra (alrededor de la mitad de su partido). Cuando ningún candidato obtiene la mitad de los delegados la nominación  es decidida en una convención abierta en la que los delegados quedarán eventualmente libres para apoyar al candidato de su preferencia. La gran mayoría de los delegados son oficiales y operativos de un partido que planea detener al neoyorquino a toda costa, por eso una convención abierta es un obstáculo fundamental y posiblemente insuperable que Donald Trump enfrentará en su intento por obtener la nominación republicana.

 

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